Lograr lo que siempre aspiré

Las metas que tenemos han sido siempre altas,

creyendo que éramos invencibles en nuestra casa,

pero a medida que nos hacemos mayores las perdemos,

cayendo en un mundo que no permite ensueños.

 

Yo soy diferente a todos los demás,

porque he podido por fin alcanzar,

a lo que toda mi vida estuve aspirando,

sin agachar la cabeza ni rebajarme por tanto.

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